Que hora es? se me quedo sin pilas, voy a comprar...

jueves, septiembre 16, 2004

Fénix

Y he aquí una pequeña montaña de polvo, de gris azulado, un tanto negruzco de sabores a fuegos apagados y humos aun visibles. Cenizas ya unidas en un cúmulo de incoherencias, inestabilidades de vientos transpasando fuertemente su cima, derramando pequeños trozos que vuelven a unirse para formar la piramide.
De aquel cúmulo humeante, ya se vislumbran sus alas. Ave que vuelve a vivir, formando nuevamente sus alas que aún no terminan su forma. Renace y revive entre las cenizas. Puede ver como el cielo aparece nuevamente celeste, sin el sol guía, pero celeste comienza a teñirse nuevamente, bañando su cuerpo con su luz, dándole el respiro de brisas que ahora recorren sus plumas renovadas.
Las llamas aún se exparsen en el nido y entibian su nuevo corazón. Antiguas y suaves nubes que reconfortan su amanecer a la vez que lo amenazan, con el sol tapado que no se deja ver.
Del ave, su forma empieza a verse lentamente, ahora mas grande y fuerte de lo que era. Sin formas, sin una forma definitiva, pero con fuerzas y recuerdos de su antiguas plumas que lo mejoran y adornan en su nuevo nacimiento.